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Mostrando las entradas de enero, 2018
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41 y continuamos

Cada año escribo para mi cumpleaños. Cada año agradezco poder darle una nueva vuelta al sol, y éste no podía ser el año que dejaría de hacerlo, así que ¡Gracias!
Comenzaré por el principio, mi familia primaria: A Dios, porque es Padre y Madre, y convivir con él es bien padre, o en mis palabras “a toda madre”; Mayra por ser compañera de camino, y aunque la cago una y otra vez, ella sigue caminando conmigo, y me enseña a tener fe; a mis hijos, por ser los mejores maestros espirituales que he tenido en mi vida; a chubaka (mi perro), por enseñarme lo que es el amor incondicional.
A mi familia secundaria: Mi madre (Q.E.P.D.) porque me enseñó a tener alas, y a usarlas siempre; mi padre, que siempre ha sido un ejemplo de buen corazón y ser humano; mi hermana Lydia porque sé que siempre puedo contar con ella; mi hermana Itzel porque he aprendido a amarla a pesar de no estar tan cerca como yo quisiera; a mi hermano Emanuel, porque a pesar de no conocerlo como tanto, es un hombre …

Por qué empezar no exige día, sino ganas

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Hola amados y amadas, escribo hasta ahora porque cierto personaje del cuál no quiero acordarme me dijo: “Te debes a tus lectores, y, como cada año, debes poner el 31 de diciembre o el 1 de enero tu carta para comenzar el año”.
Cabe aclarar que esto me encabronó mucho, pues “yo no me debo a nadie ni a nada”, yo soy yo y punto. Sé que se puede escuchar muy soberbio, pero no hay nada peor que la idea de “gracias a los demás yo me hice”, es decir, todos los que están a mi alrededor se hicieron por mí, eso es peor, posiblemente inspiro a otros y otras, pero ellos deciden ser quienes son por ellos, y no por mí, (aunque algunos no les guste).
Escribo porque que me encanta hacer y soy aprendiz de eso, lo hago para expresarme, para llorar, reír, inventar historias, cuentos, poesías, porque soy subversivo y porque mi madre me enseñó que puedo hacer lo que me de mi chingada gana siempre y cuando me haga responsable de eso.
Sí, lo sé, soy grosero, pero qué quieren, me encanta ser así, sin miedos ni …